Seguimiento
En el momento del diagnóstico, sólo un 3% de los pacientes tienen el melanoma diseminado. Por ello, es fundamental realizarse exámenes periódicos. Estos incluyen:
- Análisis de sangre para medir la función hepática (enzimas GOT/AST; GPT/ALT; GGT; y LDH) y marcadores tumorales.
- Imágenes radiográficas (PET/TAC). Se recomienda que el seguimiento por imágenes sea complementado con una ecografía hepática. La resonancia magnética también es una alternativa.
Cada comunidad autónoma tiene un protocolo de seguimiento. De forma general, los dos primeros años el seguimiento será cada 3 meses. Posteriormente, se mantendrá cada 6 meses y se extenderá anualmente. No obstante, es recomendable ajustar de forma individualizada el seguimiento en base a las características del paciente.
Seguimiento en tratamiento
Tal y como dice la Propuesta de Ruta Asistencial para el Melanoma Uveal Metastásico o Irresecable:
Estrategia según tratamiento
Pacientes tratados con tebentafusp: se realiza un seguimiento estrecho, especialmente en los primeros ciclos, con controles clínicos, analítica hepática e imagen (preferiblemente RM por su sensibilidad.
· Frecuencia habitual: mensual durante los primeros 3 meses, espaciándose luego a cada 6-8 semanas si hay estabilidad.
Pacientes no candidatos a tebentafusp (recibiendo inmunoterapia estándar o incluidos en ensayos clínicos): el seguimiento se ajusta al protocolo del tratamiento, aunque generalmente se mantiene una frecuencia similar en los primeros meses.
Consideraciones prácticas:
Imagen hepática (preferiblemente RM por su sensibilidad y especificidad).
La frecuencia habitual de estas visitas es mensual durante los primeros 3 meses y, si hay estabilidad, puede espaciarse a cada 6-8 semanas.
