Seguimiento
En el momento del diagnóstico, sólo un 3% de los pacientes tienen el melanoma diseminado. Por ello, es fundamental realizarse exámenes periódicos. Estos incluyen:
- Análisis de sangre para medir la función hepática (enzimas GOT/AST; GPT/ALT; GGT; y LDH) y marcadores tumorales.
- Imágenes radiográficas (PET/TAC). Se recomienda que el seguimiento por imágenes sea complementado con una ecografía hepática. La resonancia magnética también es una alternativa.
Cada comunidad autónoma tiene un protocolo de seguimiento. De forma general, los dos primeros años el seguimiento será cada 3 meses. Posteriormente, se mantendrá cada 6 meses y se extenderá anualmente. No obstante, es recomendable ajustar de forma individualizada el seguimiento en base a las características del paciente.
